Obviamente tras un empujón, y más si este ha sido a propósito, lo primero que hacemos es apelar a nuestro más bajo vocabulario y dejamos salir un poco, o un mucho, de nuestro más ancestral sentido de la defensa personal en contra de quien así nos ha agredido.
Hay muchos tipos de empujones: físicos, mentales, de movimiento o temporales! Todos ellos afectan directamente al estado momentáneo del empujado, y pocas veces el del empujador, aunque en ocasiones este lo haga para sacar beneficio de una manera u otra al apatar del camino al "agredido".
Hace un tiempo echaba yo pestes por la boca, a punto casi de quemármela, contra mi casero por un empujón de carácter más miserable que económico, sin darme cuenta de que en realidad tendría que agradecérselo.
Lo que es la vida: en ocasiones alguien te empuja a ser feliz.
viernes, 20 de enero de 2012
jueves, 19 de enero de 2012
Comidas de familia
Alrededor de una mesa, en ciertas ocasiones, nos sentamos un poco obligados y un poco por morbo, para comernos lo que está servido. Manjares ácidos, dulces, amargos y salados. Comensales ridículos, cercanos, amistosos o molestos.
Hay un orden establecido de conversaciones y de cubiertos. En la sopa flotan muchas verdades y muchos fideos. Te pasan el pan cortado a mano o a cuchillo. Te pasan la sal y el vinagre. Llegas de invitado pero en realidad eres el postre. En otras ocasiones, entre el pescado y el sorbete se prepara la carne para ser trinchada y tú eres el que lo va a hacer. Es una bacanal en la que alguien, presente o no, acaba sajado en canal y engullido por los comensales que se sacian.
Muchas veces, y estas son las más habituales, comemos con las maneras ciertas que nos han enseñado, tragándonos lo servido, manteniendo conversaciones más insulsas que el pan, felicitando al cocinero o cocinera a pesar del poco disfrute que hemos tenido, y al final con el postre, el café y el puro, llega el alivio de terminar, levantarse de la mesa e irse lo antes posible antes de que nos salpique la sangre de la carne para la cena.
Muchas veces, y estas son las más habituales, comemos con las maneras ciertas que nos han enseñado, tragándonos lo servido, manteniendo conversaciones más insulsas que el pan, felicitando al cocinero o cocinera a pesar del poco disfrute que hemos tenido, y al final con el postre, el café y el puro, llega el alivio de terminar, levantarse de la mesa e irse lo antes posible antes de que nos salpique la sangre de la carne para la cena.
El viernes pasado fue 13
El sol se levanta otra vez cada mañana como si nunca pasase nada. Y en realidad nada sucede, nada que pueda parar el continuo movimiento giratorio terrestre y nuestro camino hacia adelante , hacia el final cierto que llegará en un día en el que el sol se alce al amanecer como todos los días.
Hoy es viernes y trece. Para una gran parte de la población mundial un día fatídico. Para colmo, estamos en el año 2012, ultimo del calendario maya. Se supone también que Nostradamus planteó el final del mundo poco después de la caída de las " dos torres" y la llegada del "Papa Negro"y además es el final de la era Virgo y entramos en la de Acuario, lo que se supone que traerá cambios importantes en la actitud global humana.
Por otro lado resulta al final, que según nuevos estudios la felicidad depende en un alto porcentaje de los genes y que siquiera un gran golpe de suerte cambiaría definitivamente nuestra disposición a la felicidad.
Con todos estos pronósticos nada positivos, no queda otra opción que liarse la manta a la cabeza y seguir hacia adelante sin mirar y sin pensárselo mucho, poniendo toda la carne en el asador como los soldados de infantería en una imaginaria tercera guerra, con la cabeza alta, los pantalones llenos de mierda y deudas.
Hoy es viernes y trece. Para una gran parte de la población mundial un día fatídico. Para colmo, estamos en el año 2012, ultimo del calendario maya. Se supone también que Nostradamus planteó el final del mundo poco después de la caída de las " dos torres" y la llegada del "Papa Negro"y además es el final de la era Virgo y entramos en la de Acuario, lo que se supone que traerá cambios importantes en la actitud global humana.
Por otro lado resulta al final, que según nuevos estudios la felicidad depende en un alto porcentaje de los genes y que siquiera un gran golpe de suerte cambiaría definitivamente nuestra disposición a la felicidad.
Con todos estos pronósticos nada positivos, no queda otra opción que liarse la manta a la cabeza y seguir hacia adelante sin mirar y sin pensárselo mucho, poniendo toda la carne en el asador como los soldados de infantería en una imaginaria tercera guerra, con la cabeza alta, los pantalones llenos de mierda y deudas.
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