viernes, 20 de enero de 2012

Me han empujado. Qué hago?

Obviamente tras un empujón, y más si este ha sido a propósito, lo primero que hacemos es apelar a nuestro más bajo vocabulario y dejamos salir un poco, o un mucho, de nuestro más ancestral sentido de la defensa personal en contra de quien así nos ha agredido.

Hay muchos tipos de empujones: físicos, mentales, de movimiento o temporales! Todos ellos afectan directamente al estado momentáneo del empujado, y pocas veces el del empujador, aunque en ocasiones este lo haga para sacar beneficio de una manera u otra al apatar del camino al "agredido".

Hace un tiempo echaba yo pestes por la boca, a punto casi de quemármela, contra mi casero por un empujón de carácter más miserable que económico, sin darme cuenta de que en realidad tendría que agradecérselo.

Lo que es la vida: en ocasiones alguien te empuja a ser feliz. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario