Hace unos años se puso de moda hablar sobre el 2012 como el final del mundo... Había para ello muchas teorías detrás y algún que otro calendario infalible que nos daban pautas o incluso que designaban el día exacto de ese presupuesto final de carrera.
Algunos se reían de dichas propuestas pretendiendo no aparecer como supersticiosos o agarrándose a la fiabilidad que da el
Mundo moderno con su cantidad ingente de ciencia y seguridad. Otros lo mencionaban pero sin creer en ello, un poco por el romanticismo adherido al catastrofismo que tanto gusta al ser humano. Incluso los que creían que podía ser cierto, miraban al cielo en busca de enemigos que sin conocernos ansiaban nuestra destrucción o nos deseaban como alimento. E incluso alguno busco las razones para ese final de etapa en la misma tierra, que cansada de nosotros, o se descongelaría en un abrir y cerrar de ojos o nos cubriría de lava ardiente mientras nos meneaba mortalmente con tsunamis y terremotos de cadencias destructoras.
Y hoy aquí estamos, pasado el ecuador del año y nada de eso ha sucedido, aunque según algunos augurios aun tenemos tiempo hasta el 21 de diciembre para esa gran traca final.
Las voces se han acallado en cuanto a las predicciones sobre este año porque de repente estamos inmersos en él. O será porque de repente estamos inmersos en la tan anticipada destrucción?
Siria e Israel, los países donde nacieron algunas de las religiones más extendidas del planeta, están en guerra. Ya ni siquiera el haber sido cuna de creencias las mantiene exentas de lacras.
El Occidente se cae, con el Euro o sin él. Los países islámicos piden revolución, las mujeres saudíes se van de carreras, Batman lucha contra el poder establecido, se piden guillotinas el Madrid, Atenas y otras ciudades históricamente importantes, y en cada noticiario oímos de una nueva catástrofe social en cualquier parte del mundo.
Pero no! Estamos en el s. XXI y no hay superstición que valga. El 2012 no puede ser el final de nada porque unos cuantos lo hayan presupuesto hace un tiempecito!
Lo que ocurre es que el ser humano prefiere morir en el intento antes de reconocer su estupidez y, por supuesto, su incapacidad para liderarse a si mismo.
Lo que nunca nadie creyó es que el final viniera directamente del propio sistema de humanidad que tenemos montado. Este se esta autodestruyendo, autoengullendo y ,puesto que es un sistema sin planes Bes o botón de 'esc', pues va a acabar arrastrándose a si mismo a un final indefinido pero seguro.
Seguramente es muy tarde para cambiar el sistema- ya estamos metidos de lleno en él y en el 2012- pero seguro que no lo es para pararnos y decir ' basta!'.
Basta a nuestro camino, a nuestras acciones, a nuestras ansias, a nuestros egoísmos personales, a muestra visión particular de las cosas y los problemas. Basta a mirarnos el ombligo y seguir pensando que por ser el sistema lo que falla estamos exentos de culpa. Nosotros, tal y como somos, somos el sistema.
Basta ya!. Cambiemos, lo poco que podamos, y hagamos que el 13 sea un numero muy negro para la crisis y la depresión.
miércoles, 25 de julio de 2012
miércoles, 9 de mayo de 2012
Vampiro soy
Tan vital es la sangre, tan dentro de nosotros la llevamos, que a ella apelamos en multitud de ocasiones. Los príncipes la llevan en las venas y en los discursos, los toreros goteadas sobre las luces del éxito, y la de los payos parece valer menos que la calé.
Para los vampiros, más que para los demás, es absolutamente necesaria, casi a diario, en cantidades exactamente mesuradas para no llevar a la fuente de su alimento al agotamiento. Es una acción egoísta y cobarde pero con un alto porcentaje de cuidado hacia la víctima. No hay nada más que leer a Stoker para conocer el comportamiento exacto de estos seres que nos circundan.
En ocasiones, como hoy, cuando mi parte de vampiro siente la llamada de la sangre, y me enchufo más de medio litro del sagrado bermellón, pienso en las víctimas que vinieron al hospital a donarlo sin saber que seria para que yo pudiera, en todo mi esplendor sanguíneo, celebrar mi cumpleaños.
Vampiro soy, pero agradecido. Y como no podré darle las gracias a aquellos a los que succioné un poco de vida, se las daré a aquel que sin haberlo querido, en un acto de buena voluntad y amistad, le puso a disposición todo lo que tenia al peor ángel negro que habita en este Londres de Stoker.
Para los vampiros, más que para los demás, es absolutamente necesaria, casi a diario, en cantidades exactamente mesuradas para no llevar a la fuente de su alimento al agotamiento. Es una acción egoísta y cobarde pero con un alto porcentaje de cuidado hacia la víctima. No hay nada más que leer a Stoker para conocer el comportamiento exacto de estos seres que nos circundan.
En ocasiones, como hoy, cuando mi parte de vampiro siente la llamada de la sangre, y me enchufo más de medio litro del sagrado bermellón, pienso en las víctimas que vinieron al hospital a donarlo sin saber que seria para que yo pudiera, en todo mi esplendor sanguíneo, celebrar mi cumpleaños.
Vampiro soy, pero agradecido. Y como no podré darle las gracias a aquellos a los que succioné un poco de vida, se las daré a aquel que sin haberlo querido, en un acto de buena voluntad y amistad, le puso a disposición todo lo que tenia al peor ángel negro que habita en este Londres de Stoker.
lunes, 19 de marzo de 2012
Las cosas de la vida
La vida, al final de todo, sólo es tiempo. De nosotros depende el aprovechamiento de ese tiempo.
Aprovechar no tiene porque contener en su significado ninguna noción de utilidad, aunque si de sentido. Claro que en muchas ocasiones el sinsentido es lo que da sentido a acciones e incluso a metas arriesgadas o a retos inhumanos.
Resumiendo: filosofar es inútil pero da sentido a la vida. Perder el tiempo no da sentido a la vida, pero es útil para ganar en experiencia. Y al final esto es la vida, que va ganando en algunos valores con el tiempo, olvidando otros por su inutilidad, y las cosas de la vida, las cuales nunca son realmente reconocibles y menos estandarizables, son lo más importante de este tiempo que esta pasando!
Aprovechar no tiene porque contener en su significado ninguna noción de utilidad, aunque si de sentido. Claro que en muchas ocasiones el sinsentido es lo que da sentido a acciones e incluso a metas arriesgadas o a retos inhumanos.
Resumiendo: filosofar es inútil pero da sentido a la vida. Perder el tiempo no da sentido a la vida, pero es útil para ganar en experiencia. Y al final esto es la vida, que va ganando en algunos valores con el tiempo, olvidando otros por su inutilidad, y las cosas de la vida, las cuales nunca son realmente reconocibles y menos estandarizables, son lo más importante de este tiempo que esta pasando!
martes, 28 de febrero de 2012
Also spracht König Salomon!
Estaba el Rey Salomón tan tranquilo en su trono, circundado de ciudadanos decentes, de presbíteros judaicos y alguna que otra reinecilla de poca monta, reinando sobre su pueblo. Era un pueblo que le respetaba, le quería tal y como puede querer un pueblo a un rey, un poco por romanticismo y un poco por temor. En este caso se podía añadir que también por el papel de buen consejero en casos desesperados de dificil solución, en los cuales había mostrado seriedad, calma, un poco de raciocinio y, algo de poco uso, como era el sentido común.
Tras largos periodos de paz social, sin afrentas que solucionar ni invasores a los que temer, el pueblo empezó a padecer de una enfermedad muy común y poco tratada: la desidia.
Ese fue el principio.
De la dejadez social que aquello arrastró, surgió también el desinterés, la apatía hacía los demás, el individualismo y al final, la mayor de las lacras: el egoísmo, que arrasó entre la población.
Niños, jovenes y mayores, hombres y mujeres, nadie escapó a él.
Salomón como Zaratrusta, observaba, desde el trono que le había hecho casi invisible a los demás como si de la caverna oscura del eremita se tratase. Veía y oía, sentía y olía. Percibía. Recordaba. Analizaba.
Y un día llamó a todos a la corte y les inquirió sobre aquella conducta adversa a ellos mismo, tan dañina para el mundo, en espera de que alguno despertase de su sueño particular y privado.
Pero cual fue la sorpresa, que en vez de reflexionar individualmente sobre los daños generales causados por estos desvaríos morales, el pueblo se aunó en una acusación hacia Salomón, tachándole de sabelotodo.
El rey, que era muy humano, se sintió herido y lloró.
Tras largos periodos de paz social, sin afrentas que solucionar ni invasores a los que temer, el pueblo empezó a padecer de una enfermedad muy común y poco tratada: la desidia.
Ese fue el principio.
De la dejadez social que aquello arrastró, surgió también el desinterés, la apatía hacía los demás, el individualismo y al final, la mayor de las lacras: el egoísmo, que arrasó entre la población.
Niños, jovenes y mayores, hombres y mujeres, nadie escapó a él.
Salomón como Zaratrusta, observaba, desde el trono que le había hecho casi invisible a los demás como si de la caverna oscura del eremita se tratase. Veía y oía, sentía y olía. Percibía. Recordaba. Analizaba.
Y un día llamó a todos a la corte y les inquirió sobre aquella conducta adversa a ellos mismo, tan dañina para el mundo, en espera de que alguno despertase de su sueño particular y privado.
Pero cual fue la sorpresa, que en vez de reflexionar individualmente sobre los daños generales causados por estos desvaríos morales, el pueblo se aunó en una acusación hacia Salomón, tachándole de sabelotodo.
El rey, que era muy humano, se sintió herido y lloró.
viernes, 17 de febrero de 2012
Me han empujado! Que hago? 2
Obviamente tras un empujón...
Así empezaba la entrada anterior en la cual se describía un empujón vital que de una manera directa y a pesar de muchas vicisitudes va a llegar a buen puerto, o mejor dicho a muy buen puerto.
El caso es que finalmente el empujón fue físico. Una agresión en toda la regla. Quien se suponía que tenia todas las cartas y documentos, quien tenia un dinero que no era suyo, quien posee la propiedad y por supuesto quien tiene la fuerza, o sea el casero, el arrendador, demostró que lo que no tiene es ni cerebro ni el derecho a ser llamado persona.
Un ser burdo, inculto, bravío, sin sentido de lo legal y lo ilegal, de lo justo y lo injusto, cegado por la avaricia y la sensación de ser el ser mas inteligente sobre la tierra, se abalanzó sobre mi por defender el fruto de su avaricia, no solo provocándome heridas físicas a mí, sino también fisuras en si mismo, en su credibilidad como ser humano, como casero y como ciudadano.
Como el cazador cazado, cayó en su propia violencia y por las represalias sociales y legales de tal acción, su valía se convirtió en heces en sus pantalones y tuvo que abdicar olvidando su bastarda arrogancia.
De nuevo y por segunda vez debo estar agradecido al destino que en forma de este ser inmundo me va a facilitar acercarme más a la felicidad.
En definitiva, los empujones, en ocasiones, son de agradecer.
Así empezaba la entrada anterior en la cual se describía un empujón vital que de una manera directa y a pesar de muchas vicisitudes va a llegar a buen puerto, o mejor dicho a muy buen puerto.
El caso es que finalmente el empujón fue físico. Una agresión en toda la regla. Quien se suponía que tenia todas las cartas y documentos, quien tenia un dinero que no era suyo, quien posee la propiedad y por supuesto quien tiene la fuerza, o sea el casero, el arrendador, demostró que lo que no tiene es ni cerebro ni el derecho a ser llamado persona.
Un ser burdo, inculto, bravío, sin sentido de lo legal y lo ilegal, de lo justo y lo injusto, cegado por la avaricia y la sensación de ser el ser mas inteligente sobre la tierra, se abalanzó sobre mi por defender el fruto de su avaricia, no solo provocándome heridas físicas a mí, sino también fisuras en si mismo, en su credibilidad como ser humano, como casero y como ciudadano.
Como el cazador cazado, cayó en su propia violencia y por las represalias sociales y legales de tal acción, su valía se convirtió en heces en sus pantalones y tuvo que abdicar olvidando su bastarda arrogancia.
De nuevo y por segunda vez debo estar agradecido al destino que en forma de este ser inmundo me va a facilitar acercarme más a la felicidad.
En definitiva, los empujones, en ocasiones, son de agradecer.
martes, 14 de febrero de 2012
Mudarse
Como una serpiente se muda la piel, nosotros deberíamos mudarnos anualmente por lo menos. Dejar atrás un montón de cosas escamosas que se nos han incrustado en la piel, y sacarnos de nuevo al sol sin ninguna protección primera para volver a crear otra vida de la que nos desharemos en menos de nada.
Y crecer, porque esa es una de la metas de seguir con el curso del tiempo.
Cuando te mudas, dejas atrás muchas cosas, pero también afloran muchas de las cosas que tenías enquistadas bajo el duro manto de la piel que habitas y que dejas. De repente todo comienza a moverse y removerse, hasta los intestinos se te remueven y te das cuenta de que mudarse no cambia nada si tú no cambias. De poco sirve meter los problemas en cajas y transportarlos a unos nuevos aposentos si en el camino no se ha roto alguno, en mil pedazos como un jarrón chino, que ni viejo, ni bonito, sólo seguía ahí por costumbre.
La temporada de muda de la serpiente está llegando y con ella se irán las viejas escamas, digo.
Y crecer, porque esa es una de la metas de seguir con el curso del tiempo.
Cuando te mudas, dejas atrás muchas cosas, pero también afloran muchas de las cosas que tenías enquistadas bajo el duro manto de la piel que habitas y que dejas. De repente todo comienza a moverse y removerse, hasta los intestinos se te remueven y te das cuenta de que mudarse no cambia nada si tú no cambias. De poco sirve meter los problemas en cajas y transportarlos a unos nuevos aposentos si en el camino no se ha roto alguno, en mil pedazos como un jarrón chino, que ni viejo, ni bonito, sólo seguía ahí por costumbre.
La temporada de muda de la serpiente está llegando y con ella se irán las viejas escamas, digo.
viernes, 20 de enero de 2012
Me han empujado. Qué hago?
Obviamente tras un empujón, y más si este ha sido a propósito, lo primero que hacemos es apelar a nuestro más bajo vocabulario y dejamos salir un poco, o un mucho, de nuestro más ancestral sentido de la defensa personal en contra de quien así nos ha agredido.
Hay muchos tipos de empujones: físicos, mentales, de movimiento o temporales! Todos ellos afectan directamente al estado momentáneo del empujado, y pocas veces el del empujador, aunque en ocasiones este lo haga para sacar beneficio de una manera u otra al apatar del camino al "agredido".
Hace un tiempo echaba yo pestes por la boca, a punto casi de quemármela, contra mi casero por un empujón de carácter más miserable que económico, sin darme cuenta de que en realidad tendría que agradecérselo.
Lo que es la vida: en ocasiones alguien te empuja a ser feliz.
Hay muchos tipos de empujones: físicos, mentales, de movimiento o temporales! Todos ellos afectan directamente al estado momentáneo del empujado, y pocas veces el del empujador, aunque en ocasiones este lo haga para sacar beneficio de una manera u otra al apatar del camino al "agredido".
Hace un tiempo echaba yo pestes por la boca, a punto casi de quemármela, contra mi casero por un empujón de carácter más miserable que económico, sin darme cuenta de que en realidad tendría que agradecérselo.
Lo que es la vida: en ocasiones alguien te empuja a ser feliz.
jueves, 19 de enero de 2012
Comidas de familia
Alrededor de una mesa, en ciertas ocasiones, nos sentamos un poco obligados y un poco por morbo, para comernos lo que está servido. Manjares ácidos, dulces, amargos y salados. Comensales ridículos, cercanos, amistosos o molestos.
Hay un orden establecido de conversaciones y de cubiertos. En la sopa flotan muchas verdades y muchos fideos. Te pasan el pan cortado a mano o a cuchillo. Te pasan la sal y el vinagre. Llegas de invitado pero en realidad eres el postre. En otras ocasiones, entre el pescado y el sorbete se prepara la carne para ser trinchada y tú eres el que lo va a hacer. Es una bacanal en la que alguien, presente o no, acaba sajado en canal y engullido por los comensales que se sacian.
Muchas veces, y estas son las más habituales, comemos con las maneras ciertas que nos han enseñado, tragándonos lo servido, manteniendo conversaciones más insulsas que el pan, felicitando al cocinero o cocinera a pesar del poco disfrute que hemos tenido, y al final con el postre, el café y el puro, llega el alivio de terminar, levantarse de la mesa e irse lo antes posible antes de que nos salpique la sangre de la carne para la cena.
Muchas veces, y estas son las más habituales, comemos con las maneras ciertas que nos han enseñado, tragándonos lo servido, manteniendo conversaciones más insulsas que el pan, felicitando al cocinero o cocinera a pesar del poco disfrute que hemos tenido, y al final con el postre, el café y el puro, llega el alivio de terminar, levantarse de la mesa e irse lo antes posible antes de que nos salpique la sangre de la carne para la cena.
El viernes pasado fue 13
El sol se levanta otra vez cada mañana como si nunca pasase nada. Y en realidad nada sucede, nada que pueda parar el continuo movimiento giratorio terrestre y nuestro camino hacia adelante , hacia el final cierto que llegará en un día en el que el sol se alce al amanecer como todos los días.
Hoy es viernes y trece. Para una gran parte de la población mundial un día fatídico. Para colmo, estamos en el año 2012, ultimo del calendario maya. Se supone también que Nostradamus planteó el final del mundo poco después de la caída de las " dos torres" y la llegada del "Papa Negro"y además es el final de la era Virgo y entramos en la de Acuario, lo que se supone que traerá cambios importantes en la actitud global humana.
Por otro lado resulta al final, que según nuevos estudios la felicidad depende en un alto porcentaje de los genes y que siquiera un gran golpe de suerte cambiaría definitivamente nuestra disposición a la felicidad.
Con todos estos pronósticos nada positivos, no queda otra opción que liarse la manta a la cabeza y seguir hacia adelante sin mirar y sin pensárselo mucho, poniendo toda la carne en el asador como los soldados de infantería en una imaginaria tercera guerra, con la cabeza alta, los pantalones llenos de mierda y deudas.
Hoy es viernes y trece. Para una gran parte de la población mundial un día fatídico. Para colmo, estamos en el año 2012, ultimo del calendario maya. Se supone también que Nostradamus planteó el final del mundo poco después de la caída de las " dos torres" y la llegada del "Papa Negro"y además es el final de la era Virgo y entramos en la de Acuario, lo que se supone que traerá cambios importantes en la actitud global humana.
Por otro lado resulta al final, que según nuevos estudios la felicidad depende en un alto porcentaje de los genes y que siquiera un gran golpe de suerte cambiaría definitivamente nuestra disposición a la felicidad.
Con todos estos pronósticos nada positivos, no queda otra opción que liarse la manta a la cabeza y seguir hacia adelante sin mirar y sin pensárselo mucho, poniendo toda la carne en el asador como los soldados de infantería en una imaginaria tercera guerra, con la cabeza alta, los pantalones llenos de mierda y deudas.
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