viernes, 11 de noviembre de 2011

Las cosas que hay que desechar

Todos recordamos el día que nos encontramos con una persona que luego se ha convertido en alguien imprescindible en nuestra vida.
Ahora pensemos en los momentos maravillosos que hemos vivido con el susodicho. Tiempos de vacaciones, fines de semana. Muchas risas, quizás alcohol y a veces algunos placeres compartidos indescriptibles o secretos. Amistad en su más sana vertiente de manera muy privada.
Sólo tú sabes cuan dentro están las raíces de esa amistad, de ese caminar hombro con hombro. Es algo que llevas tan cerca del estomago que te parece tan tuyo. Es casi por decirlo una parte de ti mismo.
Pero un día falla. Y luego otro y otro más.
El confort de tenerle tan cerca de repente empieza a tornarse en enfermedad, en algo que duele y te hace mal.
No quieres separarte de él por lo que significa para ti, pero sabes que nunca volverán los buenos tiempos. Miras al futuro y lo ves sin él.
Y decides sacarlo de tu vida, desecharlo.
Las buenas amistades también acaban, es lo que resuena en tu cabeza, aunque mucho duela.
Así, lo sajas de tus adentros conservando los mejores recuerdos.
Adiós Wally! Gracias por todo!

1 comentario:

  1. Uf, es impresionante cómo lo has resumido. Simplemente magnífico. Los buenos amigos, eso es lo "bueno", están esperando ahí fuera y también te necesitan. Vendrán.

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